LA VAGINA DENTATA

Columnas de pensamiento sin subtitular. Viscolátex y rechinar de dientes. Oraciones de sujeto sin predicado. Epinefrina intravenosa. Blancanieves y los siete infiernos. Estimulación cerebral mediante succión. Enajenación mental no transitoria.

Erbarme dich

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Siento debilidad por los que habiendo contestado con su vida entera a la inevitable pregunta acerca de la existencia, acaban en las traseras con orientación norte de las grandes ciudades y en las cunetas de extrarradio. En la gente que no encaja, esos que no hacen nunca click, y que parecen pasársela encontrando su sitio si es que existe tal cosa; todos las personas non gratas de Instagram que pasan de la belleza de fotomatón porque lo suyo es el revelado de cuarto oscuro a salvo de la mirada de los demás que, a estas alturas ya, importan lo justo.      

Aprendí tarde a fijarme en los marginados que las sociedades colocan entre las estanterías del vino de cartón y la sopa de sobre, consumidores indeseables de balances comerciales que arrojan la estadística de basura orgánica. La mayoría de hombres y mujeres llevan una vida de callada desesperación. De desasosiego y lánguida existencia con ansiolíticos en la mesilla de noche y una pistola de juguete en la habitación de los niños.                                                                                                                 

Me interesan las mujeres que atracan el frigorífico cuando están a dieta, las que camino de una sesión de quimioterapia ignoran las cristaleras llenas de fulanas haciéndose las uñas, o las que ostentan una custodia compartida manifestada en un intercambio exprés entre dos coches en doble fila a sabiendas que irán cantando “ese hombre” de la Jurado, a todo volumen. Hay días en los que hay que encomendarse a Dios y lavarse la cara con agua gélida por ver si el frío apacigua la comezón interior que va camino de convertirse en carcoma pues empiezas a estar hecho de madera. Hay días en que la tristeza y la melancolía pesan tanto como las bolsas de la compra y la ropa sólo cubre el esqueleto. No sabemos qué nos encierra, qué nos enmudece, qué nos entierra, pero sentimos, muy hondo, el peso de la tierra que una vez arrojada golpea sobre nuestra caja mortuoria. Ensayos de ciudadanos occidentales que ignoran los funerales de los gazatíes o de los ucranianos o rusos, tanto da, y que nunca han escuchado la Pasión según San Mateo de Bach, ni saben lo que representa.                                                 

Renunciar a ser criaturas de la imaginación para convertirnos en seres de costumbres privándonos de ser unos viajeros que van a alguna parte y a un destino, es ley religiosa y capitalista. Responsabilidades que siendo el sustento que nos sujetan cuando amagamos con caer, actúan al mismo tiempo como cepos que impiden la libertad del individuo. ¿Y no es acaso eso la libertad? La libertad es elegir tus cadenas. Ningún hombre o mujer puede vivir – consciente o no- sin tener idea del significado de su existencia. A veces esa dirección conduce a un destino incierto cuyas únicas coordenadas son el fracaso y el bulto. Estadística de Big Data cuyos rostros no se distinguen ni se singularizan porque no fuimos nadie. La certidumbre de saber que tu paso por este mundo no se significó en nada concreto, ni se dignificó en un epitafio que merezca la pena ser leído, nos hacen arrastrar los pies antes de tiempo. Cercenada la esperanza y desmochado el cerebro, aguardamos la respiración silbante de la parca con armada resignación.                                                                                            

Salvador Dalí pedía que no corrieran la cortina de su habitación cuando, anciano ya, y con su amada Gala desaparecida, moraba en el Castillo de Púbol. El sol resulta indeseable por todo cuanto significa cuando no somos ni seremos nunca más, otra cosa que un cuerpo que un día habitamos con nuestra alma.

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About me

Periodista, escritora y feminóloga. Agente de Igualdad. Autora de «Tratado sobre la nariz». Ponente y conferenciante. Traductora y jurado literario. Licenciada en Comunicación Audiovisual y Periodismo. Máster en periodismo de televisión. Máster en Igualdad. Experta en «nuevas masculinidades» y «ciberfemenismos».